El problema no es la sal

Siempre, desde que tenemos uso de razón habremos escuchado aquello de qué la sal es mala para nuestra salud.

Que la sal hace aumentar nuestra presión arterial y nos provoca problemas cardíacos o nos hace ser propensos a la retención de líquidos y problemas renales.

Y aunque es cierto que la sal puede ocasionar algunos problemas no menos ciertos es que el problema no es la sal.

El problema no es la sal por el mero hecho de tomarla sino por la gran cantidad de sal que tomamos sin saberlo en nuestros alimentos o bebidas. El verdadero problema son los componentes de la sal, ya que la sal común tiene un alto contenido en sodio entre otras cosas. Por ello para solucionar el problema quizás lo que debemos hacer es consumir otro tipo de sal con menos sodio y más oligoelementos esenciales como la flor de sal azteca.

¿Por qué el problema no es la sal?

Normalmente estamos acostumbrados a consumir la sal refinada, que es la sal más común. Este tipo de sal tiene un alto contenido en sodio qué es lo que puede provocar algunos problemas renales o cardiovasculares entre otros problemas.

Para comprobar que el problema no es la sal podemos recurrir a otros tipos y modalidades de sal como la sal azteca.

Se trata de un tipo de sal extraída de las salineras mexicanas qué contiene más de 84 oligoelementos esenciales y lo que es más importante, una menor cantidad de sodio.

Cuando consumimos sal azteca podremos prevenir estas enfermedades cardiovasculares, así como el aumento de la presión arterial, los problemas renales o incluso la diabetes.

Y es que el problema no es la sal sino los componentes de la sal que tradicionalmente hemos tomado.

Por ello, gracias a Flor de sal azteca podremos disfrutar de toda la cantidad de sal que deseemos sin preocuparnos de ningún tipo de problema para nuestra salud.

Y es que este tipo de sal es natural y orgánica a diferencia de la sal tradicional, aunque no por ello se reduce el sabor y la calidad de nuestros alimentos.